viernes, 14 de octubre de 2016

La figura del revisor



Seguimos con nuestras entradas dedicadas a nuestro equipo de trabajo


En esta ocasión, vamos a centrarnos en la figura del revisor, una figura muy poco valorada ya que su incorporación a un proyecto supone siempre un aumento de sus costes, algo que muchos clientes no están dispuestos a asumir.


¿Qué responsabilidades tienes el revisor? Su tarea es la de llevar a cabo la revisión de las traducciones en los proyectos de traducción adjudicados, es decir, efectuar el examen de las traducciones respecto a su adecuación a la finalidad prevista, el cotejo de los textos de origen y de destino, y realizar la recomendación de las correcciones pertinentes.


¿Cuáles son sus tareas principales?


-          Realizar las revisiones de las traducciones encomendadas siguiendo las directrices establecidas por el Gestor del Proyecto, haciendo las recomendaciones y correcciones pertinentes.

-          Valorar los problemas de comprensión y producción textual, para verter el texto a la lengua de destino de acuerdo con lo convenido.

-       Consultar los glosarios, diccionarios, guías de estilo y efectuar la comprobación terminológica y gramatical.

-          Obtener información sobre el tema del texto a traducir, convenciones locales, destinatarios y finalidad de la traducción.

-          Efectuar una autocomprobación de los trabajos asignados antes de entregarlos. Comprobar que el significado del texto de origen se ha trasladado correctamente, que no hay omisiones ni errores y que se han cumplido las especificaciones definidas por el Cliente y/o por el Gestor del Proyecto.



Así pues, cabe decir que la función del revisor es igual de importante que la del traductor. Una buena conclusión es que cuatro ojos siempre ven más que dos.


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